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3 ene. 2016

• Makeup for newbies III • Introducción a la base de maquillaje


Antes que todo ¡Feliz comienzo de año, queridas lectoras! Yo acá estoy lista para retomar mi espacio y seguir compartiendo con ustedes mi lado de minitah.


Hoy les doy la bienvenida a otra sección de "Makeup for newbies" donde comparto mis humildes y aficionados conocimientos sobre maquillaje, para aquellas que están comenzando a maquillarse o para aquellas que se maquillan hace rato pero les vienen bien los tips extra.

Anteriormente les hablé de cómo preparar la piel para el maquillaje (incluyendo el tema "primers") y de las herramientas que necesitamos o que nos son de ayuda para la tarea de maquillarnos. Hoy, como pueden ver, se trata de un tema fundamental: La base.
 
¿Qué es una base?
 


 Es un maquillaje del mismo tono que nuestra piel que se aplica en todo el rostro para crear un lienzo parejo sobre el cual comenzar a maquillar.

¿Por qué es necesario utlizarla?


 La base de maquillaje disimula pequeñas imperfecciones emparejando el tono de la piel. Esto es importante porque las diferencias marcadas en la pigmentación, las rojeces, granitos, oscuridad, etc., que de otra forma distraen la atención de nuestros rasgos. Cuando unificamos con una base, luego podemos resaltar lo que queramos con el resto del maquillaje.

Tipos de base y cómo aplicarlas

Cremosas

Por lo general vienen en pan y tienen una textura más estpesa, por lo que suelen tener mucha cobertura, lo que las hace ideales para maquillajes artísticos. Suelen ser bastante pesadas y notarse mucho (dependiendo de la calidad, por supuesto), así que yo no les daría un uso para diario. 

Para mi la mejor forma de aplicarla es con una esponjita de látex, a toquecitos. Así se obtiene la máxima cobertura y se esparce de forma pareja.



 Minerales

Son bases en polvo, volátil por lo general, con ingredientes más naturales. La ventaja es que no tapan los poros y no estresan la piel, pero a veces no se obtiene buena cobertura, y en pieles muy secas puede marcar un poco las líneas de expresión, y como toda base en polvo, aplicada en exceso se puede ver acartonada.
Se aplica con una brocha densa, difuminándola de forma circular, si es volátil o con un cisne o esponjita.

En polvo


Lo mismo que la anterior, solo que con ingredientes más tradicionales. Las bases en polvo pueden venir prensadas o volátiles, estas últimas suelen tener menor cobertura y ser más ligeras en cuanto a textura, aunque no siempre es el caso.

Se aplican con brocha, o en el caso de las compactas se pueden aplicar también con esponjita tipo cisne a toquecitos.



 En mousse

Son bases de textura muy liviana, por lo general con acabado matte sin ser pesado. El problema es que si se aplica demasiada cantidad o en una piel muy deshidratada puede acumularse en zonas secas y notarse mucho. Por lo general es una textura ideal para pieles grasas.

Mi forma favorita para aplicar este tipo de bases es con los dedos, o con una brocha de pelo sintético o doble fibra.



Líquida

Es el formato dentro del cual encontramos más variables en cuanto a cobertura, textura, acabado, pero en general suelen ser mas livianas y fáciles de esparcir, lo que las hace más user-friendly, es decir más fáciles de usar para las que no somos profesionales. Se pueden encontrar bases líquidas que sirven para distintos tipos de piel.

Estas bases se pueden aplicar con los dedos, con esponjitas de latex y con brochas de pelo sintético o doble fibra.

Cómo elegirla

Las dos cosas más importantes a tener en cuenta para elegir una base de maquillaje: el tipo de piel y color (tono y subtono).

Tipo de piel

Como ya expliqué en el post de cuidado de la piel, ésta puedes ser seca, mixta, normal o grasa y cualquiera de ellas puede ser además sensible.
Para las pieles grasas o mixtas tirando a grasas conviene usar bases que no contengan aceites, como algunas bases líquidas, o en mousse, o bases en polvo que absorban un poco la oleosidad para que no salgan brillos.
Con una piel seca es conveniente evitar los acabados en polvo y en mousse matificantes que pueden destacar las zonas secas acumulando producto o dejando un acabado acartonado. Las bases hidratantes líquidas o cremosas suelen dar mejores resultados. Evitar también los acabados matte o polvo.
Para las pieles sensibles lo más adecuado es ir por bases minerales, o que no contengan alcohol ni fragancia para evitar irritaciones.

Tono y subtono 

Una ayudita con los nombres de los tonos.
Ya sabrán que es CLAVE que la base sea del tono más similar a la piel que sea posible, para que se vea natural. Una gran ayuda a priori es saber el subtono de tu piel: frío (rosado) o cálido (amarillo). Una forma fácil de darte cuenta es mirar las venas en tu muñeca: si se ven azules tu subtono es frío, si se ven más bien verdosas, sos de subtono cálido. Ahora que sabemos la gama en que nos vamos a mover, podemos elegir el tono propiamente dicho (es decir, más claro o más oscuro).


 Teniendo en cuenta esto, vamos a ir a comprar nuestra base. Acá es donde empiezan los problemas porque en la gran mayoría de los lugares no tienen ni la más pálida idea de todas estas cosas y no saben cómo asesorarnos, así que yo recomiendo dos cosas: 

  • Ir con una idea de qué productos cumplen con los requisitos que necesitamos y referencias de los mismos (ver algunas reseñas conocer sus pros y contras). Ir con la idea clara de lo que queremos, para que no nos quieran encajar cualquier cosa solo por vender.
  • PROBAR el producto en nuestra PROPIA PIEL. Primero para ver si el color es el correcto y además para ver si nos agrada la textura y si se ajusta a nuestras expectativas. Con la prueba hay una gran controversia en cuanto a dónde se prueba. La mayoría afirman que se prueba obligatoriamente en el rostro. Y to estoy en parte de acuerdo y en parte no. ¿Por qué? Porque si bien hay que probarla donde va y el tono tiene que ser lo más exactamente parecido al de la piel que sea posible, la mayor parte de las personas no tenemos el mismo tono de piel en toooodo el cuerpo. Sobre todo las que nos cuidamos mucho el rostro del sol, puede que en verano tengamos el cuerpo más bronceadito y la cara blanca como un papel… Se ve perfectamente a dónde voy, ¿no?. No sirve de nada que la base sea del mismo color del rostro si va a desentonar completamente con el resto de nuestro ser.  Así que yo propongo probarla en la mandíbula, cerca del mentón, cosa que si lo acercamos al pecho podemos comparar con la zona del pecho y ver si queda bien o no.
¿Cómo se aplica?

La forma responderá a la herramienta que elijamos para aplicarla, su textura y la cobertura que esperemos obtener. La aplicación a toquecitos siempre va a aportar una mayor cobertura y emparejar mejor el tono, mientras que haciendo circulitos o pinceladas difuminamos y obtenemos un resultado más ligero. 



Por eso yo recomiendo aplicar a toquecitos en el centro del rostro (por ejemplo los 5 puntos de la foto) o dónde precisemos más cobertura e ir difuminando hacia afuera para que se funda bien con la piel de las zonas aledañas al rostro y no quede como una máscara. SIEMPRE hay que extender un poco de producto al cuello y las orejas para que no se note un corte de color.


¿En qué orden del proceso se aplica la base?

Es a gusto de quien se maquilla. Nunca antes del primer o la crema, eso es obvio, pero se puede aplicar tanto antes de las correcciones de color, contorno e iluminación como después, así como también es válido pasar a la base recién después de realizar el maquillaje de ojos. De esta forma si ocurre un accidente con la máscara o las sombras, no arruinamos el maquillaje del rostro.

Toque final

Muchas bases (la mayoría) necesitan ser "selladas". Esto es una ley general del maquillaje: los polvos sellan los productos en crema o líquidos ya que absorbe excesos de aceites que pueden hacer que el maquillaje se corra y dure menos. 


Lo mejor para este fin es no usar un polvo compacto formulado para funcionar como base, sino uno fino y liviano, que no sobrecargue la piel. Algunos polvos sirven además para mantener la piel matificada, aunque hay otros con acabado más satinados para las pieles secas.

 Estos polvos los podemos encontrar en formato compacto y volátil, y translúcido o de color. Por lo general tienen escasa cobertura, pero aún así, de elegir un polvo con color, hay que procurar que sea del tono de nuestra piel, porque puede aclarar todo el trabajo realizado anteriormente.


 Se aplican con brocha o cisne, en mayor concentración en esas áreas donde hay productos más cremosos o en las zonas que suelen generar oleosidad y hay riesgo de que se corra. Luego, con una brocha grande y suave retiramos el exceso y extendemos al resto de la cara, con mucha suavidad para no dañar la base que pusimos debajo.

En la próxima entrega de "Makeup for newbies" les voy a hablar de correctores y correcciones de color y les voy a hacer un demo de las correcciones y mi rutina de base. Si tienen alguna duda me pueden comentar acá abajo así trato de contestarlas la próxima.

Espero que les haya sido útil

¡Hasta la próxima y que empiecen con todo el 2016!

6 comentarios:

  1. ¡Qué buena entrada! Muy completa y se entiende perfectamente todo :).

    ¡Saludos!

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  2. Excelente post ann ! muy bien explicado, me lo guardare en mis favoritos ;)
    Besotes y que empieces genial el año :D

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    Respuestas
    1. Gracias Puli! Buen año para vos también, me alegra que te haya gustado!

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  3. Que buen post! Toda la info! Yo siempre caigo en bases mas oscuras, nunca le doy q mi tono! Vi que mila pro tiene una especie de pigmento liquido(? Para poder mezclar con tu base y que se ajuste perla. Besos!

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  4. Siii, a veces es jodido porque en nuestro mercado no hay tonos para todas, me pasa eso siempre. Los pigmentos de mila hace rato q los quiero pero novlos consigo por aca y no son baratos (con el envío menos). Por suerte creo (CREO) que encontré una forma más económica y hecha en casa de adaptar las bases. Si me sale hago un DIY y les muestro...
    Saludos!

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